13/11/10

Cine con mayúsculas


A la vuelta del mercado me entero de que ha muerto Luis G. Berlanga, el día en que se cumplen 160 años del nacimiento de Robert Louis Stevenson. Ya se empieza a hablar de la muerte de un clásico y de un revolucionario -la ministra González-Sinde dixit-, del director más importante del cine español, de un genio... Que es como no decir nada.

A la izda., Luis G. Berlanga en El verdugo

Tengo la impresión de que el cine significa cada vez menos porque el cine que vale la pena, salvo contadas excepciones, ya no se puede ver en los cines. Se nos ha expulsado del cine porque en los cines se ponen películas pero ya no se ve cine casi nunca. Y casi nadie lo echa de menos. Bien, quizá sea que hoy no es que llueva a mares sino que el mar llueve, y me dejo llevar por melancolía. Ha muerto Berlanga, pero como cineasta ya llevaba desaparecido mucho tiempo. Incluso para uno.



Pero habrían bastado Plácido (1961) y El verdugo (1963) para que la historia del cine ya no se pueda escribir sin ellas. Y todo -o casi todo- gracias a que un día a finales de los cincuenta del siglo pasado Luis G. Berlanga fue al encuentro de Rafael Azcona en el café Comercial de Madrid.

Rafel Azcona, Luis G. Berlanga y Muñoz-Suay 
en el rodaje de El verdugo

Hicieron, si no llevo mal la cuenta, once películas juntos, algunas buenas, incluso muy buenas, pero sobre todo hicieron Plácido y El verdugo -no sé si me explico-, donde cuaja la tradición del Arcipreste de Hita, el Lazarillo, Cervantes, Valle-Inclán y el humorismo de Tono, Jardiel Poncela y Mihura. O sea, obras mayores de la cultura española, aunque puede sobrar el adjetivo, española, quiero decir; cultura es más que suficiente. Cine, en resumidas cuentas. Así, con mayúsculas.

3 comentarios:

  1. Parece que lo estoy oyendo ahora mismo desde mi cabecera hablarme junto a Beatriz Pécker de erotismo en rne.

    Daniel, un saludo.

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  2. :(

    Yo Plácido y El Verdugo las descubrí tarde ya...mi primer recuerdo de Berlanga es reír hasta las lágrimas con Agustín González diciendo que lo que el unía en la tierra no lo separaba ni Dios en el cielo en La Escopeta Nacional...

    Me ha gustado mucho la referencia al Arcipreste de Hita :)

    Un abrazo

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  3. A Berlanga se le perdonan los bodrios.
    Divino encuentro ese del café Comercial.
    Cine con mayúsculas. Hito de la cultura occidental.
    Un abrazo.

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