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25/4/19

25 de abril


Siempre celebramos este día (también casi todos los años en esta escuela), fieles a la memoria del 25 de abril de 1974 que canta Sophia de Mello Breyner Andresen en un poema de su libro O Nome das Coisas:
Esta é a madrugada que eu esperava
O dia inicial inteiro e limpo
Onde emergimos da noite e do silêncio
E livres habitamos a substância do tempo

Vila Franca de Xira, 1975.
(Fotografía de Alfredo Cunha.)

Día inicial de un proceso de autoorganización colectiva, verdadera práctica cotidiana de poder popular, que el MFA (Movimento das Forças Armadas), artífice del 25 abril, denominó Processo Revolucionário em Curso (conocido como PREC). Fueron diecinueve meses, día por día, preñados de esperanza, de fraternidad, de lucha por la transformación social. También fueron una fiesta; la cantó Chico Buarque en Tanto mar, de 1975:
Sei que estás em festa, pá
Fico contente
E enquanto estou ausente
Guarda um cravo pra mim

Eu queria estar na festa, pá
Com a tua gente
E colher pessoalmente
Uma flor do teu jardim

Sei que há léguas a nos separar
Tanto mar, tanto mar
Sei também que é preciso, pá
Navegar, navegar

Lá faz primavera, pá
Cá estou doente
Manda urgentemente
Algum cheirinho de alecrim

El 25 de abril día inicial también 
del final del imperio portugués.
(Fotografía de Alfredo Cunha.)

El proceso revolucionario irradió el país durante 579 días y fue documentado -en parte, pero con toda urgencia- por cineastas como Thomas Harlan en Torre Bela (1975) o Robert Kramer y Phillip Spinelli en Cenas da Luta de Classes (1976) que podéis ver en esta página y, de paso, leer una entrevista en caliente de Thomas Brom con Robert Kramer a propósito de la película, cuando no sólo no la había montado, sino que aún no había visto todo el material rodado. Para una narración más detallada y panorámica -y sin las urgencias de aquel presente vivido por Kramer y compañía- puede leerse la muy recomendable História do Povo na Revolução Portuguesa 1974-75, de Raquel Varela.


El 25 de noviembre de 1975 empezó la derrota. La vivimos como algo personal. Nuestros abuelos vivieron la derrota de la República en la guerra civil. La derrota de abril fue nuestra derrota. Una derrota así también merece una canción. En 1978, Chico Buarque hizo una nueva versión de Tanto mar.
Foi bonita a festa, pá
Fiquei contente
E inda guardo, renitente
Um velho cravo para mim

Já murcharam tua festa, pá
Mas certamente
Esqueceram uma semente
Nalgum canto do jardim

Sei que há léguas a nos separar
Tanto mar, tanto mar
Sei também quanto é preciso, pá
Navegar, navegar

Canta a primavera, pá
Cá estou carente
Manda novamente
Algum cheirinho de alecrim

En julio de 1976, cuando la derrota ya cobraba visos irrefutables, Sophia de Mello Breyner Andresen escribió Nestes últimos tempos (un poema recogido también en O Nome das Coisas):
Nestes últimos tempos é certo a esquerda fez erros
Caiu em desmandos confusões praticou injustiças

Mas que diremos da longa tenebrosa e perita
Degradação das coisas que a direita pratica?

Que diremos do lixo do seu luxo — de seu
Viscoso gozo da nata da vida — que diremos
De sua feroz ganância e fria possessão?

Que diremos de sua sábia e tácita injustiça
Que diremos de seus conluios e negócios
E do utilitário uso dos seus ócios?

Que diremos de suas máscaras álibis e pretextos
De suas fintas labirintos e contextos?

Nestes últimos tempos é certo a esquerda muita vez
Desfigurou as linhas do seu rosto

Mas que diremos da meticulosa eficaz expedita
Degradação da vida que a direita pratica?

Lo tradujo el poeta Ángel Campos Pámpano:
En estos últimos tiempos es cierto que la izquierda ha cometido errores
Ha caído en excesos confusiones ha practicado injusticias

¿Pero qué diremos de la larga tenebrosa y hábil
Degradación de las cosas que la derecha practica?

¿Qué diremos de la basura de su lujo —de su
Viscoso gozo de la nata de la vida— qué diremos
De su feroz ganancia y fría posesión?

¿Qué diremos de su sabia y tácita injusticia
Qué diremos de sus maquinaciones y negocios
Y del utilitario uso de sus ocios?

¿Qué diremos de sus máscaras coartadas y pretextos
De sus impuestos laberintos y contextos?

En estos últimos tiempos es cierto la izquierda muchas veces
Ha desfigurado las líneas de su rostro

¿Pero qué diremos de la meticulosa eficaz y expedita
Degradación de la vida que la derecha practica?

La letra tiene más de cuarenta años, pero la música es de ahora mismo. No hay resistencia sin memoria. La del 25 de abril, sin ir más lejos.


4/6/17

Un mar de cosas


Desde el viernes por la noche, mientras volvía de la proyección de Correspondências (2016), de Rita Azevedo Gomes, en Numax, no me la quito de la cabeza ni de la boca. Ni quiero. Pasé estos días recordándola (o sea, regresándola al corazón) para Ángeles, para Esther, para uno... Ensoñándola. Cómo podría renunciar a su amparo. Sólo encuentro una palabra para definirla, y tengo que echar mano del portugués; una palabra que le gustaba mucho a João Bénard da Costa y le gusta tanto a Rita: un espanto. La cineasta le explicaba a Älvaro Arroba en una entrevista, hace unos años, de qué hablamos (en portugués) cuando hablamos de algo así:
Espantoso es una cosa maravillosa y encantadora. Espantoso es que te quedas completamente boquiabierto de admiración. No es que sea anticuada, sino que nunca fue muy usada. João Bénard da Costa la decía muchas veces: cuando algo o una película le deslumbraba totalmente, era un espanto. Las personas tienen más tendencia a decir cosas como es una maravilla o es fabuloso… Espantoso es aquello que absorbe toda tu atención. Te quedas completamente espantado, no ves nada más. Espantoso es más que maravilloso.

Desde Dalla nube alla resistenzaQuei loro incontri, de Danièle Huillet y Jean-Marie Straub, sobre los Diálogos con Leucó, de Pavese, no había experimentado semejante embriaguez, tal gozosa sensualidad con la palabra. Correspondências es de esas (contadas) películas donde el cine -y la sala de cine- se nos revela como cobijo de la voz humana, y aun gruta original, caverna germinal de la palabra hecha música por la gracia de la poesía. Rita amojona su película con las cartas que se cruzaron los poetas portugueses Jorge de Sena (desde el exilio: en Brasil, en Estados Unidos) y Sophia de Mello Breyner Andresen (en Portugal) en el curso de casi veinte años, entre 1959 y 1978, y la pespunta con imágenes donde se conjugan soportes, texturas y formatos diversos, desde planos de factura rústica hasta cuidados retablos (iluminados por Acácio de Almeida o Jorge Quintela), fragmentos de un diario de viaje o de sueños, escenas atrapadas en un flujo memorioso o afloradas en un delirio onírico, imágenes y escenas donde anidan y reverberan también los poemas de Sophia y Jorge, que escuchamos en portugués, inglés, francés, italiano o griego.


Correspondências se despliega ante el espectador como un palimpsesto melancólico en torno a la ausencia (de unos poetas que las voces invocan y las imágenes porfían por traerlos de vuelta con nosotros) con una estructura tan leve y libre que nos convierte en correspondientes (y corresponsables) en la medida en que esas cartas y poemas nos arrastran en la deriva, nos hablan, nos interpelan, más aún, nos sentimos poseídos -o mejor, habitados- por las palabras como los propios cómplices -amigos, confidentes- de Rita en el filme: Luís Miguel Cintra, Eva Truffaut, Pierre Léon, Boris Nelepo, Edgardo Cozarinsky, Joaquim Pinto o Rita Durão. Médiums todos de Sophia y Jorge.


Correspondências deviene así una red de pasajes, de resonancias, trama de armónicos, red de rimas; en fin, correspondencias que cada uno de nosotros trabaja -cultiva- en los adentros. Como toda verdadera obra de cine, el filme de Rita, sin necesidad de ocupar -o exponerse en- un museo o una galería, o presentarse como una instalación o una performance, siendo sólo una película, viene a ser cine expandido, porque nos transfigura en caverna de ecos que se prolongan más allá de la proyección, que dilata la experiencia más allá del cine. Y pocas experiencias tan propicias al arrebato como asistir a  una película donde la voz humana se esculpe en forma de cine, y la película misma cobra visos de piel de la palabra, herramienta delicada de una amorosa polifonía, que devuelve a la poesía el aliento primero -el alma- del canto, donde el aire vuelve al aire.


En el coloquio posterior a la proyección confesaba la cineasta que en el curso del proceso de hacer Correspondências ya no sabía si estaba haciendo la película o si la película la hacía a ella. Se palpa una fervorosa artesanía donde la relación con el cine y las imágenes se conjuga con la propia vida: se filma como se vive. Unas líneas bellísimas de una carta de Sophia, que escuchamos en el filme, puedan darnos una idea cabal de la propia poética de Rita al abordar Correspondências:
Há dias aconteceu-me isto: comecei a escrever um poema à tarde, mas fui tão interrompida que desisti. À noite tentei acabá-lo mas estava cansada de mais e dispersa em mil bocados. No dia seguinte de manhã fui com a cozinheira à praça. E de repente no meio dos peixes, das couves e das galinhas pensei que precisava de parar um minuto, um minuto de férias sem cálculos nem contas. Então mandei à cozinheira que fosse ela comprando os legumes e «fugi» para o café da praça e pedi um café ao balcão. Enquanto estava a tomar  o café lembrei-me do poema e pedi ao empregado que me emprestasse um papel e um lápis. Foi assim que consegui acabar o poema nem misto de pausa e de euforia. Depois fui a correr comprar a fruta! Isto é a minha vida. Mas às vezes fica tudo mal escrito e mal vivido.

O quizá ese verso de Williams Carlos Williams:
No hay ideas sino en las cosas...
Y desde luego estos de Sophia:
Musa ensina-me o canto 
O justo irmão das coisas 
Incendiador da noite 
E na tarde secreto...
Cosas como ese dedo sucio del poeta en unos versos de ese poema tan bello de Jorge, Em Creta, com o Minotauro:
O Minotauro compreender-me-á, tomará café comigo, enquanto 
o sol serenamente desce sobre o mar, e as sombras, 
cheias de ninfas e de efebos desempregados, 
se cerrarão dulcíssimas nas chávenas, 
como o açúcar que mexeremos com o dedo sujo 
de investigar as origens da vida.

Un mar de cosas, Correspondências, magna obra de Rita Azevedo Gomes.