1/12/12

El peligro de los pobres



Heaven's Gate (1980), de Michael Cimino, señala el ocaso de la última edad de oro del cine americano, aquella utopía del cine de autor en el seno de la industria de Hollywood en los años setenta. Una película de casi cuatro horas tan bella como amarga sobre la trágica alborada de un país que germina en la violencia y el racismo contra los desposeídos. La asociación de ganaderos del condado de Johnston contrata a cincuenta asesinos para matar a ciento veinticinco colonos inmigrantes -tachados de anarquistas- allá por 1890. El guión original de Cimino se titulaba La guerra del condado de Johnston. Una guerra de clases. Maldición, se está volviendo peligroso ser pobre, dice John L. Bridges (Jeff Bridges) al enterarse de tal lista negra. Siempre lo ha sido, replica James Averill (Kris Kristofferson).


Heaven's Gate -iluminada por el gran Vilmos Zsigmond- devino una película maldita, casi invisible, marcada por el estigma de haber causado la ruina de la United Artists, un estudio que arrastraba otros fracasos recientes en taquilla como Toro salvaje de Scorsese -hoy uno de los emblemas del cine americano de los setenta-; pero Cimino cargó con las culpas -y sin duda tenía la suya- del descontrol en la producción de la película -que tampoco era una excepción en la época si pensamos en excesos (tan perfectamente olvidables) como Conan, el bárbaro o Rojos- y, de paso, con los de toda la compañía. Así que los de la United Artists renunciaron a luchar por Heaven's Gate; de hecho, ni siquiera la publicitaron, la retiraron de la circulación y se olvidaron de ella.


La película toma el título del local comunitario -"Heaven´s Gate"- donde los inmigrantes celebraban sus bailes (escenas memorables con la maravillosa música de David Mansfield) y donde tiene lugar la tumultuosa asamblea que precede a la batalla final y la (anunciada) derrota de los pobres por las fuerzas (siempre coaligadas) del Capital y el Estado. Aquella puerta del paraíso era la única que tenían abierta los inmigrantes en la tierra de las oportunidades.


Creo que esa visión desolada del sueño americano acabó con las pocas posibilidades que le quedaban a  Heaven´s Gate de contar con un lanzamiento siquiera convincente. Desde siempre, cuántas películas se habían publicitado en Hollywood convirtiendo una inversión desmesurada en un atractivo reclamo. Pero cómo iban a promocionar una película que contaba la historia -y la Historia- de los peligros de ser pobre y del precio de la rebelión. Una historia sin catarsis. Una Historia despiadada. El peligro de los pobres sigue vigente. El precio de la rebelión se lo cobrarán cualquier día.

No hay comentarios:

Publicar un comentario