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15/9/13

Hierbas del verano


El poeta errante hace un alto en el  lugar donde se refugió Yoshitsune, el más amado de los jóvenes héroes medievales del Japón. Allí mismo, su bravo escudero (un gigante que colgó los hábitos de monje y se jubiló de bandido), guardó el umbral resistiendo el asedio y murió de pie atravesado por las flechas de los enemigos, ya sólo sostenido por la recia armadura, para que su señor culminara el suicidio ritual.


Así nos pinta Marguerite Yourcenar, en un bello ensayo que lleva por título Basho va de camino, la evocación del poeta peregrino, sentado en la cuneta, mientras el pasado se despliega ante sus ojos con visos de una puesta en escena de Kurosawa. Pero de ese cuadro magnífico -espléndido de heroísmo y bárbara fidelidad- el poeta retiene, nos recuerda la Yourcenar, apenas lo esencial: Bashô sueña al borde de un prado donde se mueven suavemente los tallos del susuki, esas hierbas altas, flexibles y temblorosas que, de una punta a otra del Japón, palpitan durante el verano a lo largo de los caminos:

Las hierbas del verano:
Es todo lo que queda
De los sueños de los guerreros muertos.



Como si al poeta le bastara la memoria de un plano de Mizoguchi.

5/2/12

Espejo de navegantes


Mapa del atlas de Abraham Ortelius, 1570


Ver claro para escribir justo.
(Pessoa)


Si se coge la nota de un suicida y se cambian de orden las palabras, se puede escribir una carta de amor. (Tom Waits)


Un escritor debe saber y tener siempre presente que éste es un mundo de idiotas y rufianes, atormentados por la envidia, consumidos por la vanidad, egoístas, falsos, crueles y bajo la maldición de sus propias ilusiones.
(Ambrose Bierce)


Como el tejedor en la superficie de la corriente,
Su imaginación se mueve sobre el silencio.
(W. B. Yeats)


En la escritura de ficción, salvo en muy contadas ocasiones, el trabajo no consiste en decir cosas, sino en mostrarlas.
(Flannery O'Connor)


Mis fuerzas ya no bastan para ninguna frase más. Sí, si se tratara de palabras, si fuera suficiente colocar una sola palabra, para apartarse luego con la conciencia tranquila de haber colmado esa palabra con todo nuestro ser.
(Kafka, 28 de diciembre de 1910)


Antes de tomar la pluma, hay que saber exactamente cómo se expresaría de viva voz lo que se tiene que decir. Escribir debe ser sólo una imitación. (Nietzsche)


Mirar lo que se tiene delante de los ojos requiere un constante esfuerzo.
(George Orwell)


Lo importante no es dónde se roban las cosas, sino hasta dónde se llevan.
(Godard citado por Jarmusch)


Algunos pájaros son llamas.
(Marguerite Yourcenar)


No podemos llenar un vaso de vino hasta el borde sin que se derrame.
La sencillez es exuberante.
(Henry David Thoreau, 23 de marzo de 1842)


Sin sintaxis no hay emoción duradera. La inmortalidad es una función de los gramáticos.
(Pessoa)



(Uno de los primeros días del año, Esther Casal me contó la visita a una exposición en la Biblioteca Nacional; entre las obras de la muestra figuraba Espejo de navegantes de Alonso de Chaves, un tratado de náutica de 1537, escrito con meridiana claridad, pero inédito en su tiempo porque revelaba secretos de navegación. "Espejo de navegantes, qué título precioso para una de tus entradas..." )